SOBRE MI

Para la mayoría de la gente es habitual comerse un cruasán para desayunar o un bistec de ternera para comer, pero para mí no. Desde que nací, muchos alimentos que forman parte de las comidas diarias de la mayor parte de la gente me están prohibidos.
Mi madre se quedó embarazada hace 30 años. Durante el embarazo todo fue normal pero cuando tenía pocos días de vida, con la prueba que hacen a los bebés en el talón, me detectaron una enfermedad hereditaria que afectaba a la función metabólica de mi organismo. El nombre era del todo extraño para mi familia, e incluso, para muchos médicos: Fenilcetonuria. Este nombre sería mi compañero de viaje desde entonces y durante el resto de mi vida. Aunque había poca información sobre la enfermedad, mis padres se pusieron a trabajar para que mi vida fuera lo más normal posible, como la de cualquier otro niño. No siempre fue fácil, puesto que las dudas en una enfermedad desconocida eran muchas y casi siempre con pocas respuestas.
Ahora ya soy mayor, o eso dicen. Soy pastelero desde hace diez años y hará siete que trabajo en el Forn de Cabrianes, una de las empresas del sector de más renombre de la comarca del Bages. Puedo probar muy pocos alimentos de los que toco cada día en mi trabajo. Lo que para muchos sería una profesión de camino a la tentación, no lo es para mí.
Cuando yo era pequeño no pude disfrutar de un pastel de cumpleaños, de los canapés típicos del piscolabis de días especiales y celebraciones, de unos postres que fueran diferentes a‘la fruta del tiempo’,de unas galletas para merendar…El mundo de la pastelería es fascinante y me gustaría que todos los niños y niñas PKU pudieran saborearlo como cualquier otro niño de su edad. Por este motivo he asumido con muchas ganas el reto de confeccionar un conjunto de recetas dedicadas a todos ellos.
Por suerte, la medicina ha evolucionado, y mucho, en estas últimas tres décadas. Con la ayuda de investigaciones realizadas en todo el mundo se han encontrado las fórmulas adecuadas para que podamos comer todo tipo de alimentos; eso sí, alimentos especiales sin proteínas. El mundo de la pastelería no ha evolucionado menos y actualmente podemos encontrar en el mercado todo tipo de productos aptos para nuestro consumo.
Siempre he sido afortunado con la gente que me ha rodeado. Todos ellos me han ayudado a que la Fenilcetonuria no fuera un problema, sino más bien una característica más de mí mismo, que sólo se tuviera que tener en cuenta en las comidas. La enfermedad forma parte de mí, de cómo soy, de mi carácter… como el ser alto o tener el pelo rizado. Es lo que he vivido desde muy pequeño.

10 comentarios en “SOBRE MI

    • HOLA ROCIO! NO DUDES NI UN SEGUNDO QUE SE PUEDE LLEVAR UNA VIDA TOTALMENTE NORMAL AUN TENIENDO PKU, Y SEGURO QUE TODO LO QUE TE PROPONGAS LOS CONSEGUIRÁS. PARA TODO LO QUE NECESITES AQUÍ ME ENCOTRARÁS PARA AYUDARTE.
      BESOS. Y UN ABRAZO
      ÈRIC

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  1. Hola Eric, soy madre de una niña de 7 meses con PKU, me alegra mucho ver iniciativas como la tuya ya que pienso que gracias a estas pequeñas-grandes cosas los niños con PKU podrán llevar una vid un poquito más fácil. Gracias!!

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